Buscar
Bookmarks

    Cajasur incurre en los mismos errores

    El conjunto cajista vuelve a caer ante el Lobe Huesca en los minutos finales (70-77)

    Jeff Mallory pide el balón en el poste bajo, defendido por Gitterer. (Foto: Fuera Juego Digital).Vuelta a las andadas. El Cajasur Córdoba 2016 no supo rematar al Lobe Huesca cuando lo tuvo noqueado en el tercer período con once puntos de ventaja y acabó pagándolo, como casi siempre. El partido fue casi una fotocopia de lo ocurrido hace siete días en Jerez, cuando los de Gomáriz no supieron matar a su enemigo, más que nada por deméritos propios y por su falta de acierto en sabe gestionar los momentos decisivos del choque ante las opciones que presenta el rival. Y no siempre toda la culpa es de los jugadores.

    En este caso, Jordi Balaguer le dio un repaso táctico a su colega Rafa Gomáriz, que no estuvo acertado en la dirección en los momentos decisivos del choque. De inicio, el preparador catalán sorprendió dejando en el banco a dos de sus mejores hombres, Enric Garrido y Brandon Wolfram, estrategia que, a la postre, le arrojó el resultado apetecido, a pesar de que el norteamericano estuvo bien sujeto por los cajistas y negado de cara al aro cordobés (sólo 3 puntos).

    Ganar por decreto ley

    Ya en la previa, Gomáriz advertía que el partido ante este rival directo en la lucha por la salvación había que ganarlo “por decreto ley”. Pero la ley, esta vez la de la lógica deportiva, le fue esquiva una vez más al conjunto cordobés. Reza el viejo axioma que “el equipo que perdona acaba pagándolo”. Y eso le volvió a ocurrir al Cajasur una semana después de recibir la misma medicina que en Jerez.

    Luis César Garrido aguantó como pudo su lesión de tobillo ante el Lobe Huesca. (Foto: FJD).Ya no valen excusas acerca del estado de los lesionados Ferrer o Garrido, que aguantaron en cancha como pudieron, pero es que a menos de cuatro minutos para el final, el Cajasur dominaba el luminoso de un Vista Alegre levantado en pie de guerra para apoyar a los suyos, tras un triple del propio base cajista (63-59).

    De ahí hasta el final, lo de siempre: un cúmulo de imprecisiones, errores, malas opciones en defensa y ataque y desconcierto general sobre el parket. Y así no se pueden facturar partidos, sobre todo frente a rivales donde uno se juega prácticamente la salvación.

    Jeff Mallory deja una bandeja ante la defensa de Gitterer. (Foto: Juan Manuel Vacas).Con todo, el Cajasur cuajó una primera mitad bastante decente en la que el cuadro anfitrión imponía la ley de Mallory bajo tableros. El pívot de Pennsylvania se hacía amo de la pintura visitante y encarrilaba el choque con 8 puntos en el primer cuarto de juego (15-8, min.7). Un tiempo muerto de Jordi Balaguer reconducía la situación para los aragoneses, que se iban al primer receso con sólo cuatro puntos abajo (21-17, min.10), después de que el sevillano Manolo Valdivieso y el alero Chus Aranda clavaran sendos triples que recortaban la ventaja cajista.

    Los hombres de Gomáriz se habían refugiado en una zona y cerraban filas en torno a su pintura. Balaguer leyó perfectamente la táctica local y se encomendó a su línea exterior para abrir la lata cajista.

    No obstante, el Cajasur le metió el turbo a su ataque y en poco menos de cuatro minutos se fue en el marcador con ocho puntos de ventaja, tras un triple de Garrido y una acción de Expósito bajo tableros (33-25, min.17). Balaguer volvió a parar el partido tratando de cortar la sangría local, pero el Cajasur no estaba para regalos y se fue a vestuarios con una cómoda renta de diez puntos (38-28, min.20).

    Máxima renta local

    Tras el pertinente discurso en la caseta, el conjunto cajista salió de nuevo enchufado al duelo y a los dos minutos de la reanudación subía el mayor rédito al electrónico del coliseo califal (41-30, min.22). Balaguer no aguantó más y recurrió de nuevo a la dirección de su base titular, Enric Garrido, al que había reservado demasiado tiempo en el banco.

    El catalán aportó mayor consistencia al juego del quinteto oscense, pero el Cajasur no bajó la guardia y aunque fue perdiendo fuelle tanto en defensa como en ataque se marchó al acto definitivo con tres puntos de dividendo en su casillero (52-49, min.30), después de que Eloy Almazán convirtiera un triple que fue contestado por Aranda para nivelar de nuevo las cosas de cara al último período.

    Guillerme Gitterer trata de que Jeff Mallory no reciba el balón en el poste bajo. (Foto: FJD).La renta de once puntos que disfrutó el Cajasur se había disipado a sólo tres y Huesca disponía de diez minutos para intentar dar el vuelco a la situación. Los de Balaguer se pusieron manos a la obra. Con Mallory y Higgs desaparecidos de la pintura, y Pepe Ferrer bien sujeto y renqueante de su lesión, el Cajasur siguió encomendándose a su línea exterior. Así, otro triple de Garrido situó al cuadro cordobés con un 55-49 en el minuto 33, pero un inspirado Aranda contestaba desde el perímetro y ponía de nuevo el pleito al rojo vivo.

    Un minuto después, un misil desde el arco de 6,25 de Enric Garrido situaba por primera vez al Lobe Huesca arriba en el electrónico (55-57, min.34), si bien Expósito replicaba desde la larga distancia para que luego rematara Nate Higgs bajo el aro oscense (60-59, min.36).

    Garrido lidera al Huesca

    Con Ferrer maniatado y a un nivel inferior al que nos tiene acostumbrados, mermado sin duda por su lesión de rodilla, Garrido tiró del carro y clavó un triple que abría el horizonte para el cuadro bermellón (63-59, min.36), pero el Huesca se entonó definitivamente y bien liderado por su homónimo, Enric Garrido, se fue haciendo con el control del partido para incluso ir manejando el marcador en la recta final del choque.

    Nate Higgs pelea la posición con Iván García. (Foto: FJD)A dos minutos para la conclusión, Nate Higgs hacía renacer la esperanza cajista al convertir dos tiros libres que ponían las cosas al límite del infarto (65-67), pero el acierto de Iván García desde la línea de personal situaba de nuevo arriba a los visitantes con cuatro puntos de renta (65-69). De nuevo el ala-pívot de Carolina del Norte dispuso de sendos tiros desde la línea de 4,60 metros, pero erró uno de sus ensayos (66-69, min.39).

    Con Vista Alegre sorprendido por la remontada oscense, pero arropando a los suyos, Gitterer erró sus dos lanzamientos desde la personal dando vida a los anfitriones, que disponían de una clara opción para el empate a 1’47” del final (66-69). Había tiempo para nivelar el duelo, pero la opción elegida por el Cajasur tras una tregua solicitada por Gomáriz (triple de Higgs ante la defensa de Gitterer) no fue la más acertada. El cuatro cajista erró su lanzamiento y a Asier Zengotitabengoa y al propio Enric Garrido no les tembló el pulso, encargándose de finiquitar el pleito desde el tiro libre para establecer el definitivo 70-77.

    CAJASUR CÓRDOBA 2016, 70 (21+17+14+18): Pedro Calles (2), Eloy Almazán (3), José A.Ferrer (10), Nate Higgs (10) y Jeff Mallory (19) –cinco inicial- David Suka (4), Luis César Garrido (13), Antonio Sosa (4) y José A.Expósito (5).

    LOBE HUESCA, 77 (17+11+21+28): Iván García (5), Asier Zengotitabengoa (12), Jesús Aranda (14), Marc Solá (2) y Guillerme Gitterer (14) –cinco inicial- Enric Garrido (24), Sergi Coll (0), Manu Valdivieso (3), Brandon Wolfram (3) y Álex Formento (0).

    ÁRBITROS: González Díaz (Asturiano) y Vázquez García (Catalán). Regular arbitraje, con algunas decisiones que perjudicaron al equipo local. Sin eliminados.

    CANCHA: Palacio de Deportes Vista Alegre, de Córdoba. Unos 500 espectadores.

    Comparte esta noticia

    Share to Facebook
    Share to Google Buzz
    Share to Google Plus
    Share to LiveJournal

    Los comentarios están cerrados.